La Calidad Educativa desde la perspectiva de las Escuelas que Aprenden, está centrada en la idea que las empresas entendidas como un todo, son capaces de aprender y de renovarse a sí misma como lo hacen las personas; lo que significa que la escuela se “puede rehacer, revitalizar y renovar en forma sostenida, no por decretos, órdenes ni por reglamentos, sino tomando una orientación de aprendizaje” (Senge,P. 2002) para poder lograr Calidad en la Educación.
Para ello, es importante la interacción y participación de todos los que forman parte de la comunidad educativa (maestros, estudiantes, padres y madres de familia, directores, comunidad, etc.) en este proceso de aprendizaje de la escuela, ya que debe ser un proceso cooperativo si queremos Calidad Educativa; tomando cada uno conciencia de la importancia de su participación en el aprendizaje para desarrollar juntos sus capacidades; teniendo en cuenta que cada escuela es única y requiere su propia combinación de teorías, técnicas y métodos para aprender.
Es decir, la Escuela es capaz de aprender de sí misma con la participación de todos los involucrados donde cada quien tome como suyo el futuro del otro y así consolidar el interés en el futuro de la comunidad, para lograr un cambio y ser cada vez mejor, dado que la escuela como lo dice Senge “es un punto de apoyo para el cambio educativo y social” (Senge,P. 2002);
Asimismo, es importante estar en constante evolución, tanto en los conocimientos como en lo que se quiere enseñar; estar en constante actualización académica para poder asumir una posición crítica, como por ejemplo, los docentes deben de estar conscientes de querer mejorar sus practicas, ya que el docente debe de tener una formación con exigencias adecuas para una tarea compleja, debe de ser investigador para seguir cultivando conocimiento; y ver su participación y desempeño para el servicio de la sociedad; mejorar estas prácticas docentes le será útil para detectar las deficiencias durante el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje, conocer y valorar los resultados para poder corregir los aspectos negativos y fortalecer los positivos.
Para poder lograr el aprendizaje, en el libro se identifican cinco disciplinas clave, las cuales serán ayuda para hacer frente a los problemas y presiones que se encuentran hoy en la educación y a través de su aplicación y dominio se logrará una escuela que aprende:
1. Dominio personal: ésta disciplina se refiere al hecho de “crear una imagen coherente de la visión personal”, y destaca “el resultado que anhelan obtener en la vida, junto con una evaluación objetiva de la actual realidad de su vida”; en esta están involucrados los docente, los alumnos, personal administrativo, padres, madres y representantes.
2. Visión compartida: parte del “sentido de compromiso de un grupo u organización desarrollando imágenes compartidas del futuro que buscan crear y guías que les ayuden a llegar a esa meta”.
3. Modelos mentales: se enfoca en el desarrollo de la “conciencia de actividades y percepciones, las de uno mismo y las de los compañeros”.
4. Aprendizaje en equipo: ésta es una disciplina de interacción en un grupo. A través de distintas técnicas un “grupo pequeño de personas transforma su criterio colectivo y aprenden a movilizar su energía para alcanzar metas comunes”, superando los “talentos individuales de sus miembros”.
5. Pensar en sistemas: esta última disciplina nos enseña a “entender mejor la interdependencia y el cambio, y por lo tanto, a hacer frente con más eficiencia a las fuerzas que dan forma a las consecuencias de nuestros actos”.
Estas disciplinas propuestas, derivan de los estudios continuos y practicas que la genta adopta individual o colectivamente; Senge dice que “las escuelas que entren alumnos para obedecer y seguir las reglas sin cuestionarlas, no los preparan bien para el mundo que les tocará vivir”; el uso de estas practicas significará una mejora constante en busca de la calidad educativa, la cual, implica el entendimiento que el maestro tiene como profesional de la educación; la buena comunicación entre docentes y estudiantes es parte de esa calidad en la educación. Asimismo, la satisfacción de las necesidades propias del estudiante también forman parte de la calidad en la educación, en hacer que el estudiante descubra para qué tiene potencial en su vida académica, en qué áreas tiene facilidades, dónde puede ejercitar sus habilidades que tiene, etc. todo esto forma parte de una educación con calidad.
Senge en el libro da muchos aportes importantes, sobre todo para quienes les interesa los nuevos retos, estos aportes se pueden poner en práctica y nos invitan a que nos posicionemos y hagamos una revisión de nuestra visión de las cosas en cada uno de los ámbitos donde nos desarrollamos ya sea en la escuela o en el hogar, que seamos participes en este proceso de aprendizaje de la escuela, con el fin de cambiar la visión a manera de identificar las fortalezas y las áreas donde se necesita mejorar, para tomar las mejores decisiones potenciar el aprendizaje y procurar resultados que mejoren las acciones futuras; ya que “la escuela que aprende” debe ser un proceso cooperativo si queremos Calidad Educativa.
Referencias Bibliográficas:
Senge, P. (2002). Escuelas que aprenden. Bogotá: Norma.


Estimada Astrid,
ResponderBorrarMuy buen artículo. Hay un planteamiento claro del concepto de "escuelas que aprenden" y de las disciplinas que se requiere practicar para alcanzar ese ideal. La redacción es fluida y clara.
Si debo señalarle alguna oportunidad de mejora es en el sentido de dejar constancia de su pensamiento y posición personal sobre el tema que está presentando en el artículo. Ha presentado una muy buena descripción del modelo de "escuelas que aprenden", que sería interesante contrastarla a la luz de su interpretación pedagógica y del contexto educativa salvadoreña.
Adelante, muy buen esfuerzo.
Rolando Balmore Pacheco.
No hay publicación del segundo artículo. Se extendió el plazo hasta el domingo 10 de julio, pero al parecer no aprovechó esa flexibilidad.
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